Tablets con 4K de resolución, ¿necesarias?

Vamos a comenzar por revisar algunas de las mejores tablets según las prestaciones que ofrecen sus pantallas, considerando principalmente su densidad de píxeles por pulgada, entre otros factores. De ese modo podremos comprobar lo que supondría, tanto para fabricantes como consumidores, establecer las tablets con 4k como un modelo a seguir para el desarrollo de nuevos dispositivos.

Tablets como la Samsung Galaxy Tab 8.4 S (359ppp), el Apple iPad Mini 3 (324ppp) y la Sony Xperia Tablet Z4, que ofrece 299ppi, irían a la cabeza de la oferta actual en cuanto a calidad de pantalla. Pero todavía podrían ser mejores si se avanzara en un sentido más ambicioso: la resolución Ultra HD.

Tablets con 4k y resolución Ultra HD: el futuro de la resolución de pantalla

Claramente, la resolución Ultra HD pondría las tablets mencionadas anteriormente a la altura de los buques insignia del ámbito smartphone y, obviamente, supondría un coste adicional. Podemos comprobar que, sumando a las ya citadas otras tablets de gama alta, sólo algunas son de pantalla grande (9 pulgadas o más). En definitiva, mientras que las tablets grandes pudieran contar con resolución Ultra HD, a las más pequeñas la Quad HD podría bastarles.

El ojo humano llega a un punto que no es capaz de discernir entre píxeles individuales para una densidad superior a 350 ppp y, en la actualidad, sólo la Galaxy Tab S 8,4 ha batido la marca. La percepción es clara y se puede contrastar el resultado con otras tablets donde la pixelación es visible, dejando claro que las nuevas pantallas necesitan un impulso, pero ¿cuáles son las ventajas y desventajas del uso del 4K en un dispositivo tipo tablet?

Posibles ventajas

El beneficio clave de la resolución 4K en las tablets es el aumento de la densidad y la experiencia de inmersión que ofrecen éstas pantallas de última generación, pero esto no se limita sólo al concepto 4K; en el desarrollo de pantallas de nueva generación, la industria ya se está posicionando con objetivos que van más allá de 4K. Hablamos del 8K, que es un motivo de peso para incorporarse al 4K más pronto que tarde, aunque sea como proceso de adaptación y un puente hacia las nuevas tecnologías.

El otro beneficio de usar 4K en una tablet es el efecto multiplicador que esto tendría en el extremo inferior del mercado. Los fabricantes de equipos originales están potenciando el mercado de las tablets de gama baja a nivel de ventas, por lo que la introducción de una pantalla de última generación 4K podría provocar un efecto dominó que impulsara también el Full HD e incluso el Quad HD para ofertas más asequibles. Por lo tanto, la experiencia podría ser beneficiosa a todos los niveles.

Posibles desventajas

También pueden existir razones para no usar el 4K en teléfonos inteligentes, que se aplicarían también a las tablets. El mayor escollo es, sin duda, que las pantallas de próxima generación verían reducida la vida de la batería de forma notable; posiblemente una de las principales motivaciones en la compra de una tablet es poder usarla durante varios días seguidos sin recargas. Una nueva pantalla, más vibrante y colorida, requiere también más potencia y podría dar lugar a reclamaciones por una duración de las baterías más escasa.

El tema de la batería, junto al coste añadido y la inclusión del Ultra HD, harían que el precio aumente, pero ¿vale la pena dicho aumento? Tengamos en cuenta que se podrían sumar hasta unos 200 euros de media, y el precio de una tablet destacada podría acercarse al de los mejores smartphones. El aumento, sin duda, elevaría los precios de las tablets más que ningún otro salto tecnológico producido hasta el momento, algo lo que, para muchos, haría de ellas un producto demasiado caro.

Tablets con 4K, ¿realmente las necesitamos?

Con los teléfonos inteligentes y tablets que ya adoptan pantallas Quad HD, la incorporación del 4K se vuelve menos importante. En el momento actual que vivimos, las mejoras a nivel visual resultan cada vez más costosas en relación a la percepción que se logra de ellas. Una vez que hayamos saltado del 2K al 4K, vamos a tener que esforzarnos para poder ver todos los contrastes y las diferencias entre ambas resoluciones, incluso teniendo una visión perfecta.

Los beneficios de la tecnología a nivel de visualización y el golpe de efecto que suponen se enfrentan a escollos importantes, como las limitaciones de la batería y el aumento del precio, especialmente cuando los avances en la durabilidad de la batería también están costando mucho trabajo.

Sin duda, las pantallas de las tablets tienen que avanzar para evitar que el mercado se estanque y, mientras haya dispositivos pequeños – con pantallas que miden entre 7 y 9 pulgadas -, la resolución Quad HD seguirá siendo lo suficientemente buena. Para tablets más grandes, sin embargo, si existe la necesidad de incorporar el Ultra HD, con lo que nos aseguraremos que el contraste entre píxeles individuales no se pueda discernir.

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