Así es Pixel C, la nueva tablet de Google

La Google Pixel C es el último lanzamiento entre una serie de tablets que tienen los modelos tipo ‘laptop’ como referentes. Hace nada que Apple presentó el enorme iPad Pro con su teclado adjunto, y Google ha tomando buena nota de ello, como cabría esperar. Además, ambas marcas, ya escuchan los pasos de la Surface 3 de Microsoft cada vez más cerca.

En este post vamos a hacer un análisis exhaustivo de la nueva tablet Google Pixel C de gama alta, entre las que podemos encontrar algunas luces y sombras que no la convierten en la mejor tablet del momento.

Pixel C, magnética y desmontable

Google Pixel C

Es difícil decir si la nueva Google Pixel C es una gran idea o un prototipo fallido. La tablet viene en forma de híbrido, con funcionalidad doble, por lo que, estrictamente, no sólo hablamos de una tablet o, más bien, lo hacemos de una tablet convertible. Viene conectada a un teclado magnético multiposición y ultra delgado que, para abrirse o cerrarse la tablet, hay que separarlo para luego volver a conectarlo.

También se puede girar la tablet hacia una posición vertical y pegar el teclado a la parte posterior de la misma, a pesar de que hace que parezca más gruesa y más pesada de lo que los usuarios, en general, suelen necesitar. Google lo cubre todo con un hermoso diseño de aluminio metalizado y bisagras suaves que se ajustan en ángulo fácilmente, lo que recuerda mucho al aspecto de los Chromebook pixel.

Google ha hecho un buen trabajo conectando el teclado a la tablet a través de los imanes Bluetooth, que son lo suficientemente fuertes para permanecer conectados, pero lo suficientemente fáciles de separar con un poco de esfuerzo.

Teclado desmontable que queda unido a la perfección

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El teclado proporciona un equilibrio digno de apreciarse, ya que pocos dispositivos lo logran. Es frustrante cuando un teclado se cae al recoger la tablet y, en este caso, también Microsoft hizo un buen trabajo para resolver este problema con el teclado de la Surface, idea que Google ha querido mantener, suponiendo un acierto.

El teclado en sí es pequeño, pero realmente posee el tamaño adecuado para poder ajustarse cómodamente. Las teclas tienen el suficiente recorrido para que la interacción con ellas sea cómoda e intuitiva y, una de las cosas más destacables, es ver como la batería del teclado se carga de forma inductiva cuando se cierra la tablet, para acumular hasta 2 meses de uso diario al encontrarse totalmente cargado.

Al tocar la tablet se activa la iluminación LED contenida en su interior, que muestra la cantidad de batería que queda. También hay un puerto USB tipo C presente, lo que debería permitirnos hacer cargas más rápidas.

El tamaño no se presenta como una novedad

Google optó por seguir con un tamaño común de 10,2 pulgadas para la Pixel C, pero volviendo a proporcionarnos un formato de pantalla 4:3 que se centra, más que nada, en la productividad. En cualquier caso, Google advierte que con esta relación de aspecto se ayuda ejecutar dos aplicaciones una al lado de la otra.

Las 10 pulgadas se hacen más pequeñas si se comparan con el tamaño de las tablets iPad Pro o Surface de gama alta. El resultado es un pequeño ordenador portátil con el que muchas veces tendremos que forzar un poco la vista. De todos modos vas a disfrutar ya no sólo de la relación de aspecto, también de la disposición de los 2.560 × 1.800 píxeles.

La alimentación de la pantalla proviene de un procesador de cuatro núcleos Nvidia Tegra X1 y 3 GB de RAM. Sin duda, estas especificaciones son impresionantes para una tablet, pero es probable que no se puedan comparar a cualquier ordenador portátil decente ya disponible en el mercado.

El Pixel C ejecuta la última versión de Android, 6.0 Marshmallow, lo que es una ventaja. Por otro lado, la falta de soporte multi-ventana confirmado por Android (aunque tiene algunas características añadidas para compensar) puede resultar un inconveniente para la tablet.

Pixel C no se queda atrás del resto de lanzamientos de 2015

En conclusión podemos estar seguros de que la mayoría de los usuarios estarán muy contentos al probar la Pixel C, pero en base a nuestra experiencia inicial, puede ser un dispositivo vistoso que quizás no es lo suficientemente práctico como para recomendarse, al menos de momento.

Por el momento Google no ha demostrado que Android está preparado o adaptado al entorno portátil y otros fabricantes de tablets de Android ya añaden teclados a sus productos desde hace tiempo, lo cual no hace de la Pixel C un dispositivo excesivamente novedoso.

Los laptops se vuelven más parecidos a las tablets cada año y, sin embargo, las tablets siguen estando al pie del cañón. En última instancia, si hay una marca que puede encontrar una tablet convertible que sea mejor que la suma de sus partes, seguro que esa compañía puede ser Google.

La tablet de Google Pixel C saldrá provista de 32 GB de almacenamiento para su versión más económica, pudiendo optar por la oferta de precio superior, con 64 GB. El teclado supondrá una versión que, unida al resto, harán de la Pixel C una opción costosa, acorde con las novedades de gama alta del mismo rango de especificaciones que hemos visto este mismo año.

Presentación oficial de Google Pixel C en CNET News:

 

 

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